Políticas económicas del presidente Noboa reflejan mayor liquidez, consumo y producción en los primeros meses de 2026

La política económica impulsada por el gobierno del presidente Daniel Noboa genera resultados positivos en sus principales indicadores macroeconómicos. Las cifras evidencian que el Ecuador tiene mayores niveles de confianza, dinamismo productivo y fortalecimiento de las condiciones que respaldan la estabilidad económica y la dolarización.

EL MENOR RIESGO PAÍS EN ONCE AÑOS

El riesgo país se redujo de manera significativa, llegando a los 400 puntos a mediados de mayo 2026, uno de los valores más bajos desde hace más de 11 años. Este indicador ha registrado una reducción constante en los últimos años, considerando que el 2 junio de 2026 se ubica en 401 puntos, se puede observar que solo en un año se ha reducido en 681 puntos si se lo compara con el inicio de junio de 2025 (1.082 puntos). Este resultado demuestra la solidez de la confianza de inversionistas internacionales hacia el Ecuador.  

ECUADOR VENDE MÁS PRODUCTOS NO PETROLEROS SIENDO LOS NO TRADICIONALES LOS QUE MÁS CRECEN

Las exportaciones totales en el periodo de enero-marzo de 2026, muestran una variación anual positiva del 1,0%, alcanzando en 2026 un valor acumulado de USD 9.394 millones FOB. Este crecimiento se apalanca principalmente en las exportaciones no petroleras que llegaron a los USD 7.307 millones en el primer trimestre del año, lo que significa 3,7% de aumento en relación al mismo periodo de 2025. Además, estas transacciones evidencian un proceso de diversificación por áreas económicas, productos y destino económico, reduciendo la concentración de las exportaciones a un solo producto o socio comercial. Esto se traduce en una reducción del riesgo que podrían tener nuestras exportaciones por la volatilidad debido a factores externos como conflictos, bajo precio de materias primas o bienes, entre otros. 

De hecho, en el primer trimestre de 2026, las exportaciones no tradicionales fueron de USD 3.227 millones FOB, esto es 23,6% más respecto al mismo periodo de 2025. Los productos mineros, los enlatados de pescado y las flores naturales son los que destacan en este incremento.

Estos resultados evidencian que la economía de Ecuador está reduciendo su dependencia histórica de los productos como el petróleo, y está diversificando con éxito su oferta en el mundo.

IMPORTAMOS MÁS PARA UNA MAYOR PRODUCCIÓN

Asociado al incremento de la producción de bienes para exportación, va de la mano el incremento de las importaciones de bienes de capital, que están más asociadas al sector industrial, incrementan la capacidad instalada y la productividad a largo plazo. Su comportamiento en el primer trimestre de 2026 va de la mano con la reactivación productiva, presentando un valor de USD 1.699 millones, con un crecimiento interanual de 6,81%.

El incremento en las importaciones de bienes de capital es el combustible indispensable para modernizar la industria, elevar la competitividad de las empresas y garantizar la supervivencia de la dolarización en Ecuador. Al tratarse de maquinaria, herramientas y suministros esenciales, estas compras no representan un gasto de consumo, sino una inversión que expande la capacidad del país para generar riqueza.

EL PODER ADQUISITIVO DE LOS ECUATORIANOS ESTÁ PROTEGIDO 

En términos inflacionarios, en abril de 2026, la economía ecuatoriana registró una inflación anual de 2,6% que es más baja en relación a los países vecinos, como Colombia (5,7%) y Perú (3,7%). En un país dolarizado este resultado es más relevante porque protege el poder adquisitivo real de los hogares, genera mayor competitividad internacional y crea confianza en los mercados financieros.

CRECIMIENTO CONSTANTE EN RESERVAS PARA FORTALECER LA DOLARIZACIÓN 

Los buenos resultados y la resiliencia del sector privado han hecho que las Reservas Internacionales (RI) crezcan de manera sostenida. Al 31 de mayo de 2026, las RI ascendieron a USD 12.491 millones, USD 4.215 millones más que las registradas hace un año (USD 8.276,5 millones), y que significan el dato a cierre de mes más alto de la historia.

Estas reservas custodian el dinero de los depositantes, generan sostenibilidad de flujos de pagos al exterior, mitigan riesgos de choques externos como colchón financiero, y generan mayor confianza y acceso a crédito en mejores condiciones. Por este motivo, son fundamentales para garantizar la liquidez del sistema financiero y asegurar la estabilidad de la dolarización.

MÁS LIQUIDEZ Y MÁS CRÉDITOS A MENOR TASA DE INTERÉS

En abril de 2026, los depósitos en la banca alcanzaron los USD 62.700 millones, registrando un crecimiento interanual de USD 7.421 millones más respecto a abril de 2025 (13,4%). Esto significa que, la capacidad de entregar créditos de las entidades crece, lo cual se visualiza en que la cartera de créditos de la banca privada alcanzó USD 53.412 millones, es decir, USD 6.041 millones más (13%), en el mismo periodo. El crecimiento paralelo de ambas variables  demuestra que los ahorradores confían en la seguridad de la banca y que los sectores productivos confían en el futuro de la economía para asumir nuevas deudas e inversiones.

La cartera de crédito del segmento productivo es la de mayor crecimiento con una variación interanual de 16,3%, que representa USD 3.529 millones más que lo registrado el año anterior. 

Este logro económico se ve reflejado además en la reducción de las tasas de interés. La tasa activa referencial bajó de 8,46% en junio de 2025, a 6,85% en junio 2026. En cuanto a la tasa pasiva referencial, se observa que pasa de 6,56% (junio 2025) a 5,29% (junio 2026).  

ACCIONES DEL GOBIERNO NACIONAL IMPULSAN CRECIMIENTO DE LAS VENTAS

Según las cifras del SRI, las ventas registradas mediante comprobantes electrónicos alcanzaron los USD 24.278,6 millones durante mayo de 2026, lo que representa un crecimiento del 10,1% en comparación con el mismo mes de 2025, cuando se reportaron USD 22.041,7 millones.

El crecimiento se evidenció en varios sectores estratégicos de la economía. La construcción lideró el incremento con una variación positiva del 24,5%, seguida por las actividades de turismo con 19,4%, transporte y almacenamiento con 17,5%, comercio con 14,7% y actividades inmobiliarias con 10,8%.

Los resultados reflejan una mayor dinamización de la actividad económica en el país, impulsada por el fortalecimiento del consumo interno, el incremento de la actividad productiva y el efecto positivo de las medidas implementadas por el Gobierno Nacional para promover el desarrollo económico y una mayor actividad comercial.

En conclusión, las medidas de política económica han permitido que el protagonismo del sector privado sea el motor comercial que genera un flujo continuo de divisas que blinda la dolarización y proyecta una sólida confianza internacional, lo que permite diversificar el financiamiento externo en condiciones mucho más competitivas; esta liquidez se canaliza directamente hacia el sistema financiero en forma de depósitos, permitiendo que la banca, expanda la oferta de crédito hacia el sector productivo para multiplicar la inversión, el empleo y consolidar un crecimiento económico sostenible basado en la productividad real.