Primer semestre de 2026: gestión del presidente Daniel Noboa fortalece la economía con más exportaciones, crédito y menor riesgo país
Los principales indicadores económicos del primer semestre de 2026 muestran una economía más estable y con mejores condiciones para producir, invertir y dinamizar la economía. El crecimiento de las exportaciones, el fortalecimiento del sistema financiero, el aumento de las reservas internacionales y un mayor acceso al crédito reflejan un entorno que impulsa la actividad productiva y fortalece la dolarización.
Durante el primer semestre del año, el riesgo país mostró un comportamiento más favorable que en 2025. En junio alcanzó 378 puntos básicos, el nivel más bajo registrado en lo que va de 2026, tras haber superado los 800 puntos en el mismo período del año anterior. Este indicador responde a las condiciones de los mercados internacionales y presenta variaciones diarias, su evolución durante el semestre refleja una mayor estabilidad macroeconómica y una mejor percepción sobre la economía ecuatoriana.
El sector exportador fue uno de los principales motores de este desempeño. Entre enero y mayo de 2026, Ecuador exportó USD 16.288 millones, un 5,2% más que en igual período de 2025. El mayor impulso provino de los bienes no tradicionales no petroleros, cuyas exportaciones crecieron 17,5%, al pasar de USD 4.490 millones a USD 5.278 millones. Este resultado evidencia que cada vez más productos ecuatorianos ganan espacio en los mercados internacionales, diversificando la oferta exportable y generando nuevas oportunidades para productores y empresas. A este dinamismo se sumó la recuperación que experimentan las exportaciones petroleras, que crecieron un 16,4%, al pasar de USD 3.483 millones a USD 4.054 millones.

El 69% de los productos que más contribuyen a las exportaciones, muestran variaciones interanuales positivas: camarones, petróleo crudo, banano, concentrado de plomo y cobre, otros productos mineros. Destacándose estos dos últimos, con tasas de crecimiento superiores al 50%.

El fortalecimiento del sector externo también se refleja en las reservas internacionales. En junio de 2026 alcanzaron USD 12.258 millones, frente a USD 8.409 millones un año antes, lo que representa un crecimiento de 45,8%. Este nivel de reservas fortalece la liquidez de la economía y constituye un respaldo para la dolarización, al ofrecer mayor capacidad para enfrentar escenarios de incertidumbre.

La confianza en el sistema financiero también continuó creciendo. Los depósitos en la banca privada alcanzaron USD 63.481 millones, un incremento interanual de 11,6%. Este mayor nivel de ahorro permitió ampliar la disponibilidad de recursos para financiar a familias y empresas.
Como resultado, el crédito productivo llegó a USD 25.833 millones, con un crecimiento de 17,3% respecto a junio de 2025. Estos recursos permiten a las empresas invertir, ampliar su capacidad de producción, incorporar tecnología y generar más empleo.
El financiamiento para vivienda también mantuvo una evolución positiva. La cartera alcanzó USD 2.861 millones, un incremento de 6,1% frente al año anterior, favoreciendo el acceso de más familias a una vivienda propia y dinamizando, al mismo tiempo, el sector de la construcción.
Las condiciones para acceder al financiamiento también mejoraron. La tasa activa referencial descendió de 8,46% en junio de 2025 a 6,85% en junio de 2026, mientras que la tasa pasiva bajó de 6,56% a 5,29%, reduciendo el costo del crédito para hogares y empresas.

Los resultados del primer semestre de 2026 muestran una economía que avanza sobre bases más sólidas. Más exportaciones, mayor disponibilidad de crédito, un sistema financiero fortalecido y reservas internacionales en niveles históricamente altos crean mejores condiciones para atraer inversión, impulsar la producción y generar oportunidades para los ecuatorianos.